Odontopediatría

Los niños, desde muy pequeños, pueden tener lesiones dentales que debemos controlar.

La odontopediatra es la especialista en Odontología infantil. El valor de la odontopediatra es saber gestionar emocionalmente a un niño, para hacer que se sienta confiado y seguro durante sus sesiones.

Es muy importante la prevención, por lo que es necesario una primera visita en cuanto salen los primeros dientes. Aunque el niño pequeño no requiera tratamientos, os podemos orientar acerca de la higiene y la alimentación. En algunos, el odontopediatra realiza un tratamiento de sellado de las fisuras dentales en molares con una anatomía muy pronunciada y/o la aplicación de flúor tópico para proteger los dientes de la caries.

Además, los pacientes más pequeños no sólo presentan problemas dentales. Podemos detectar problemas en frenillos o hábitos nocivos, que generen problemas en el crecimiento de los maxilares y en las funciones respiratoria y masticatoria/deglutoria del niño.

Patologías habituales

Caries inicial
Son lesiones activas blanquecinas o inactivas marronosas, situadas en las superficies oclusales de masticación o bien en los laterales de los dientes. Estas se producen por una desmineralización de tipo bacteriano provocada por el consumo excesivo de azúcar o por mala higiene.
En el caso de que la caries inicial haya prosperado, se observa una cavidad de color marronosa con dentina blanda si es activa, o con dentina dura si es inactiva.
Las hipoplasias son alteraciones en la mineralización del esmalte que, de forma general, derivan en manchas blanquecinas, aunque, a veces, pueden variar en forma, color y profundidad. Si las observamos de forma aislada, en un solo diente, son debidas a un traumatismo anterior en el diente de leche correspondiente y en el momento de la formación del germen del diente permanente. En ocasiones, estas hipoplasias afectan al esmalte de molares e incisivos definitivos en lo que llamamos Hipomineralización Incisivo-Molar ó MIH, por sus siglas en inglés. Estas últimas, se aprecian en las caras frontales de incisivos y cúspides de primeros molares al erupcionar los dientes.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo debo llevar a mi hijo por primera vez al odontopediatra?
Se recomienda realizar la primera visita con el odontopediatra durante el primer año de vida o con la erupción del primer diente. En esta visita se dan las pautas necesarias de higiene oral y dieta a las familias para una buena salud oral.
Manchas en los dientes, golpes en los dientes que producen cambios de color, presencia de granuloma, pequeño granito en la encía, … son signos de alarma para acudir al odontopediatra.
El fluor fortalece el esmalte dentario, es importante en el momento que empiezan a aparecer los primeros molares, sobre los 6 años de edad. Normalmente se aplica flúor tópico en los dientes cada 6 meses, coincidiendo con las revisiones periódicas. No obstante, en niños con alto riesgo de caries o alteraciones a nivel de esmalte, éstas se realizan cada 3 meses, dependiendo del caso.
Se debe empezar con el cepillado a partir de la erupción del primer diente y la pasta debe contener un mínimo 1000ppm de flúor. Es importante vigilar que los niños pequeños no ingieran la pasta dental, para ello, en función de la edad del niño, colocaremos una cierta cantidad de pasta dental en el cepillo.
La recomendación es quitar el chupete como máximo a los 2 años de edad, pues las posibles maloclusiones y la adquisición de alteraciones en la función que pueden derivar de su uso a veces pueden corregirse espontáneamente con su retirada a esta edad.
La succión digital es un hábito de succión no nutritivo que puede provocar deformidades esqueléticas en el paladar y maloclusiones. Pero lo más importante es que el dedo impide que la lengua se posicione correctamente en el paladar y actúe de estímulo para su correcto crecimiento. De esta forma se produce un problema esquelético en el maxilar, y una alteración en la función de la lengua. Es absolutamente necesario eliminar el hábito lo más tempranamente posible, y si es necesario, se le puede ayudar con algún tipo de aparatología.
Por supuesto. Los dientes de leche son iguales a los dientes permanentes y pueden llegar a provocar el mismo dolor e infección. A no ser que estén próximos a recambiar, se recomienda obturarlos puesto que su pérdida prematura puede tener consecuencias negativas en la oclusión y la erupción del diente permanente que lo recambia. La pérdida prematura de un diente temporal por caries dará problemas de espacio en la erupción de los dientes definitivos, además de los problemas masticatorios durante todo el tiempo en que no haya un diente funcionante.
MIH son las siglas en inglés de «Hipomineralización Incisivo-Molar» y es una afectación que se ve en dientes permanentes a nivel del primer molar permanente y de los incisivos. También puede presentarse en dentición temporal afectando a molares. Es un defecto en la calidad del esmalte que hace que los dientes sean más frágiles y tengan un mayor riesgo de tener caries o fracturas espontáneas. Si observan estas afecciones se debe acudir de forma inmediata al odontopediatra y llevar un muy buen control de la alimentación y la higiene.
La lesión puede ir de una simple mancha blanca o amarilla a una lesión marronosa y severa con caries. Hay que estar atentos a si los molares temporales tienen afectación del esmalte, pues puede ser un factor de predisposición para después tener MIH. Es muy importante revisar los dientes alrededor de los 6 años pues es cuando erupcionan los dientes que se ven afectados por el MIH. De erupcionar afectados, hay que empezar al momento con la prevención para minimizar riesgos de caries y fracturas. Deben cuidarse muy bien realizando fluorizaciones cada 3 meses.
La recomendación es realizar el sellado de fosas y fisuras de los molares nada más erupcionar para reducir el riesgo de caries. A nivel estético, si los incisivos permanentes, se ven afectados con manchas blancas, hay opciones de tratamientos estéticos para camuflar las manchas blancas derivadas del MIH.

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