El enfoque “Surgery First” consiste en realizar la cirugía al inicio del tratamiento o, poco después de la colocación de los aparatos de ortodoncia (generalmente entre de 1 a 2 meses después) (Baek, 2010).
De manera totalmente similar a la planificación convencional de cirugía ortognática, el proceso implica calcular los cambios esqueléticos previstos. Sin embargo, debido a que la dentición suele estar con dientes mal colocados, en sentido anteroposterior, como compensando el problema, la oclusión final se establecerá según lo que se plantee y se utilizan las relaciones caninas como una guía aproximada, con una sobrecorrección de 1 a 2 mm (Liao, 2018).
En el plano vertical, la corrección suele ser realizada por un cirujano, así que la cirugía temprana resulta adecuada. En el plano transversal, si es necesario expandir el maxilar, también funciona para coordinar las arcadas y, la posición ideal dentaria de descompensación, se logrará más tarde.
Como aun no lleva brackets vestibulares, o lleva alambres finos que no permiten una fijación intermaxilar adecuada, se plantea igual como si llevara alineadores o braquets linguales, La fijación intermaxilar puede realizarse mediante mini-tornillos ortodónticos; dos por cuadrante son suficientes para lograr dicha fijación.
La férula quirúrgica se mantiene entre 1 y 4 semanas después de la cirugía para ayudar a estabilizar la nueva posición ósea (Sugawara, 2010). Este procedimiento es poco común en la planificación convencional debido a la estabilidad oclusal preexistente. Sin embargo, en los casos de “Surgery First”, el riesgo de inestabilidad oclusal es mayor, por lo que su uso resulta recomendable. Para iniciar la ortodoncia de forma temprana, se retirará la férula quirúrgica y se cambia por una férula oclusal que permita los movimientos dentales.
¿Cuáles son las ventajas del enfoque “Surgery First”?
- Reducción del tiempo de tratamiento
- Evita el empeoramiento estético facial asociado a la descompensación dental, lo que supone un beneficio psicológico para el paciente.
- Normalización del contorno de los tejidos blandos
- Corrección temprana de la relación maxilar
- Menor impacto iatrogénico de la ortodoncia, gracias a:
- La reducción del tiempo de tratamiento.
- El hecho de que, tras la cirugía, la descompensación dental se adapta a la nueva posición de los tejidos blandos, lo que facilita el movimiento dentario dentro de una nueva zona de equilibrio.
- El fenómeno de aceleración regional (RAP): la ortodoncia postquirúrgica se beneficia del aumento de mediadores inflamatorios provocado por las osteotomías quirúrgicas, lo que acelera el movimiento dental (Liou, 2010; Huang, 2014).
Es importante evaluar en cada caso si es viable aplicar el protocolo Surgery First o Surgery Early, según las condiciones clínicas del paciente.

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Dras. Ana Molina, Carlota Villar, Natalia Mateo, Cristina Sánchez-Mola